¿Prestas atención a los pequeños gastos en tus fondos?

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Las comisiones que cargan los fondos de inversión son un aspecto que los inversores tienen que tener muy en cuenta, a la hora de seleccionar un instrumento financiero u otro, ya que pueden tener una incidencia significativa sobre la rentabilidad. Su cuantía y sus requisitos se detallan de manera pormenorizada en la información de la cartera que te proporcione tu gestor, como hacemos de forma personalizada en Fondos.com

El principio es simple: en dos fondos de inversiones con idéntica gestión, aquel que tenga menores gastos ofrecerá mayor rentabilidad. De esta forma, una comisión del 2%, en una inversión de 40 años, se traduce en un 40% menos de patrimonio final. Obviamente, esta es la diferencia entre disfrutar de una jubilación holgada o no. Este efecto es aún mayor en aquellos fondos con bajos rendimientos.

Aunque parezca que son muchas las comisiones que hay que pagar al comprar participaciones de un fondo de inversión, no implica que sea un producto más caro que cualquier otro producto de ahorro-inversión comercializado por bancos.

La legislación española que regula los fondos de inversión permite a las entidades cobrar comisiones por cuatro conceptos: gestión, depósito, suscripción y reembolso. Estas dos últimas sólo se aplican en ciertos productos (fondos garantizados, generalmente, o en algunos de renta fija).

Lo importante es que esta información, el tipo de % aplicado por cada concepto, debe estar muy clara y debe aparecer en la información que recibe el inversor, porque existe un tope máximo regulado por ley y las entidades gestoras deben asegurarse de cumplirlo.

En el caso de la comisión de gestión los límites que fija la ley son: el 2,5% anual si se calcula sobre patrimonio y el 18% anual si es sobre los resultados. Si la entidad decide cobrar por ambos conceptos, el máximo sobre patrimonio es del 1,35% y sobre los resultados, el 9%. Por comisión de depósito no se puede cobrar más de un 0,2% anual sobre patrimonio. Mientras que el límite máximo en la comisión de suscripción y en la de reembolso es del 5% sobre importe suscrito o reembolsado.

Ante esta situación debería ser obligado para todos los inversores conocer el TER (Total Expense Ratio), que equivale a la ratio de gastos totales. El TER es una medida que valora los gastos corrientes totales en relación con el patrimonio del fondo a lo largo de un tiempo, habitualmente desde el comienzo del año natural hasta la fecha actual.

Es imposible entender el TER sin conocer los gastos corrientes del fondo, también conocidos de forma internacional como “Ongoing charges”. Incluyen todos los cargos que sufre el fondo en su valoración diaria en el mercado financiero. Se calculan como el total de gastos corrientes divididos por su valor liquidativo medio. Son todos los pagos que se deducen de los activos de una institución de inversión colectiva (IIC) durante un período de tiempo determinado.

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Por ejemplo, si tenemos un fondo de inversión que aporta una rentabilidad del 5% y el TER final es 1%, es un fondo que nos está obligando a destinar el 20% de nuestros beneficios, una quinta parte, a gastos. El TER permite conocer en forma de porcentajes la cantidad del dinero invertido que se destina a gastos, de cada 100€ cuántos se “pierden” en los gastos, ya sean comisiones varias, impuestos, gastos internos del fondo o costes como los de auditoría.

El TER incluye:

  • Comisión de gestión
  • Comisión de depositario
  • Tasas de permanencia en los registros de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores, en España).
  • Costes de servicios exteriores (auditoría)
  • Gastos administrativos
  • Impuestos (pagan el 1% en el Impuesto de Sociedades por las ganancias materializadas dentro de su cartera)

Todos los gastos se descuentan del valor liquidativo según se van produciendo.

A pesar de que son muy importantes, porque determinan la rentabilidad final de un fondo una vez descontados, estos datos son a veces difíciles de obtener. El TER de los fondos de inversión debe ser publicado, por ley, en los informes trimestrales de cada fondo, y la CNMV regula que así sea.

En los fondos extranjeros, es algo más complicado de obtener este valor de TER, porque hay que rebuscar en sus publicaciones, aunque en mayor o menor medida todos los fondos del mundo publican este valor (a veces, hay que buscarlo en documentos como el Key Investors Information Document, que es un documento clave donde se publica la información esencial del fondo de inversión en cuestión).

Desde Fondos.com nos aseguramos de que nuestros inversores dispongan de toda la información de cada fondo de su cartera, para que puedan tomar decisiones informadas, tanto si se trata de fondos españoles como internacionales: todos los que ponemos a la disposición de nuestros inversores. De hecho, incluso facilitamos la comparativa entre los distintos fondos.

Cabe destacar, no obstante, que un fondo de inversión con un TER más elevado sea peor ni que su rendimiento vaya a ser inferior, sino que este hecho dependerá de igual manera de su gestión. A veces, un fondo de inversión mostrará unos gastos corrientes superiores al 5%, y eso podría ahuyentar a algunos inversores, pero hay que conocer todos los datos de retorno para saber hasta qué punto el fondo es una buena opción o no.

En Fondos.com tratamos de ser uno de los mejores lugares para invertir, proporcionando el camino adecuado para cada inversor teniendo en cuenta el objeto de la inversión, el perfil de riesgo y las expectativas en el tiempo.

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