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En un principio un producto de ahorro no debe arrojar una rentabilidad negativa; o incluso yendo más allá, no debemos dejar que la rentabilidad real, aquella que tiene en cuenta los efectos inflacionarios, sea negativa.

No tiene porqué ser así, teniendo la precaución de suscribir un buen producto para nuestra jubilación. Pero sin duda, ahí es dónde podemos caer en una trampa, confundir la rentabilidad nominal, la rentabilidad financiero-fiscal y la rentabilidad real.

La rentabilidad nominal de los planes de pensiones

Lo primero que nos llama la atención de un producto financiero es la rentabilidad. Es uno de los factores que más peso tiene a la hora de tomar decisiones de inversión.

Tanto es así que a veces el inversor se deja llevar por esta cifra, la cual suele venir expresada en porcentaje de la inversión, sin tener en cuenta otros factores también importantes, como pueden ser la liquidez o la volatilidad.

La rentabilidad suele ser lo que vemos en letras más grandes y colores más llamativos. En un plan de pensiones de renta variable mixta, podemos observar que, uno de los mejores, tiene una rentabilidad anualizada de 4,58% en la última década. No es difícil pasar por alto este dato.

No obstante, estamos observando una rentabilidad nominal, a partir de este 4,58% habrá que deducir una serie de costes. No nos referimos a comisiones de la entidad gestora y depositaria del plan de pensiones por sus servicios, hablamos de otros costes ocultos.

La primera cuestión que nos debe poner alerta es la pérdida de rentabilidad si ese dinero lo pudiésemos haber colocado en otra inversión más rentable, hablamos del coste de oportunidad. El coste de no poder disponer de ese dinero invertido para realizar otras maniobras financieras. O bien no poder atender una urgencia.

Este es el primer coste que no debemos pasar por alto en cuanto a planes de pensiones, la falta de liquidez que presentan hace que este coste se pueda manifestar en cualquier momento de toda la vida del plan.

Otro asunto, además del coste de oportunidad debido a la total falta de liquidez, es simplemente las políticas de gestión que llevan a cabo los planes de pensiones. Me explico.

Los planes de pensiones son productos financieros que comparten muchas características con los fondos de inversión, sin embargo tienen una serie de diferencias notables, una de ellas es la flexibilidad a la hora de construir carteras, además de sus ajustes y gestión.

es rentable un plan pensiones

Un plan de pensiones está enfocado hacia un ahorro para la jubilación u otras contingencias, la propia legislación que los regula, sumado a la naturaleza ilíquida y de largo plazo de la inversión, les obliga a tener unas políticas de gestión más rígidas y por tanto más pasivas. Son productos extremadamente regulados que, desde un punto de vista legal, se asemejan más a un seguro que a una inversión.

El consiguiente efecto de esta rigidez es una posible pérdida de rentabilidad. Pongamos un ejemplo.

Sin salir de la categoría de planes de pensiones de renta variable mixta, podemos observar que hay uno de ellos que destaca, el Bestinver Ahorro PP.

Según la regulación, los planes de pensiones de la categoría de renta variable mixta pueden tener en su cartera una horquilla de entre el 30% y el 75% de renta variable, en este caso tanto nacional como internacional, el resto de la cartera estará compuesta de activos de renta fija (pública o privada).

El resultado es que este plan de pensiones, que está considerado uno de los mejores dentro de su categoría, ofrece una rentabilidad anualizada de un 4,46% en los últimos 10 años.

Si atendemos a la misma entidad gestora, Bestiver, observamos que ofrece un fondo de inversión de renta variable mixta, con una filosofía de inversión muy parecida pero con una mayor flexibilidad en la gestión, nos referimos al Bestinver Mixto Internacional FI.

El producto en sí es básicamente el mismo, tiene la misma categoría, la misma filosofía de inversión y la misma sociedad gestora. Sin embargo el Bestiver Mixto Internacional FI presenta las siguientes rentabilidades anualizadas:

  • 3 años anualizada: 6,56%
  • 5 años anualizada: 11,01%
  • 10 años anualizada: 4,98%

¿La diferencia?  La diferencia de que en los últimos 10 años, entre dos productos prácticamente iguales entre sí, haya habido una diferencia de rentabilidad anual de un 0,52% (que haciendo los cálculos del interés compuesto a diez años supone una diferencia significativa) es la capacidad de los fondos de inversión para ajustar la cartera, para realizar otras tácticas financieras, puesto que son productos enfocados a una total liquidez.

Esto hace que su gestión sea más dinámica y flexible. En este caso, es posible que la exposición a renta variable sea mayor u otro tipo de estrategia.

Como conclusión obtenemos que incluso sin tener en cuenta la inflación y la fiscalidad, únicamente cuando hablamos de rentabilidades nominales, ya existe una pérdida de rentabilidad debido al coste de oportunidad y la rigidez en la gestión de los planes de pensiones.

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La rentabilidad financiero-fiscal de los planes de pensiones

La rentabilidad financiero-fiscal es aquella en la cual se tiene en cuenta el impacto fiscal, no únicamente el dinero percibido por la inversión.

En cuanto a la rentabilidad de los planes de pensiones una vez, tenido en cuenta el impacto fiscal, tenemos dos cuestiones a tratar.

Por un lado debemos valorar que las aportaciones a los planes de pensiones tienen una reducción de la base imponible del IRPF. Pero con un máximo anual de 8.000 €, como norma general.

Esta ventaja fiscal no es más que un diferimiento en el pago de impuestos, en el momento del rescate tributará como rendimientos del trabajo. Este es un punto crítico, puesto que el tipo marginal de la base imponible general puede dispararse en el momento del rescate. Pudiendo llegar a cotas de un 45% en el tipo marginal, como consecuencia de la suma de todos los ingresos. El efecto fiscal de los planes de pensiones en el momento del reembolso puede ser devastador para la rentabilidad.

Por otra parte, si ese dinero se coloca en fondos de inversión, a priori no se tiene ningún tipo de reducción en la base imponible del IRPF. Sin embargo, en el momento del rescate tributa en la base imponible del ahorro, con un tipo marginal que oscila entre el 19% y el 23%. No aumentando el tipo marginal de la base imponible general.

Ambos productos tienen en común que la tenencia de los mismos no tributa hasta el momento de su rescate, además de poder realizar traspasos entre ellos sin necesidad de tributar.

La pérdida de rentabilidad por el efecto fiscal no es insustancial. Hasta tal punto que hay ahorradores los cuales no pueden reembolsar el dinero de un plan de pensiones en forma de capital por temor al impacto fiscal. Esto, desde un punto de vista financiero, es una pérdida de rentabilidad por el concepto del coste de oportunidad.

La rentabilidad real de los planes de pensiones

Para finalizar la exposición de si en realidad son rentables o no los planes de pensiones hablaremos del efecto de la inflación.

La inflación va minando año tras año nuestros ahorros, de tal modo que el dinero valga cada vez menos. El valor del dinero no es el mismo en cada momento.

Cuando hablamos de rentabilidad real en realidad nos referimos a la rentabilidad que se obtiene una vez descontado el efecto de la inflación. Es importante tener presente este efecto e intentar batir la inflación en nuestras inversiones.

Es un coste que afecta a todas las inversiones, aunque a los ahorros de largo plazo y de gestión más conservadora, como un plan de pensiones, les afecta de sobremanera. Insistimos, en este aspecto la iliquidez que presentan suele ser decisiva. No solamente por el ya visto coste de oportunidad, además por que hace de estos productos una inversión más rígida y de naturaleza más pasiva.

Por tanto a la hora de calcular la rentabilidad de un plan de pensiones habrá que tener presente la pérdida de rentabilidad por la suma de los efectos vistos anteriormente.

Poniendo en valor la iliquidez y coste de oportunidad, el efecto fiscal tan agresivo y el efecto inflacionario acumulado en el largo plazo, obtendremos una visión distinta de la rentabilidad que en realidad ofrecen los planes de pensiones.

No sabes invertir y lo sabes
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Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas.
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