¿Qué es el tipo de interés y cómo afecta a tus ahorros?
5 (100%) 2 voto[s]

El tipo de interés puede definirse como el precio que paga aquel que necesita disponer de dinero a quién se lo presta. Pero ¿por qué se pagan intereses? ¿Cómo se calculan? ¿Cómo afectan a tus ahorros?

Antes de pasar a hablar del tipo de interés y sus consecuencias es necesario exponer el sentido que tiene el sistema financiero en la economía. El sistema financiero no es más que un conjunto de normas, instituciones, intermediarios, instrumentos financieros (tales como los bonos, las acciones, etc.) y mercados en los cuales se compran y se venden estos activos.

La razón de ser de todo este entramado es muy clara: Canalizar el dinero de aquellos agentes económicos con excedencia monetaria a aquellos que presentan déficit. En otras palabras, los agentes económicos (familias, empresas, Administraciones Públicas, instituciones, etc.) que tengan necesidad de dinero, pueden conseguirlo porque los que tienen dinero ahorrado se lo prestan. Para que el dinero fluya con eficacia y llegue hacia dónde se necesita se pone en funcionamiento todo este mecanismo.

¿Qué es el tipo de interés?

Se suele pensar que lo más sencillo cuando se necesita financiación es acudir a una entidad bancaria y solicitar un préstamo. Sin embargo, el banco tan sólo es un extremo del sistema financiero. ¿Por qué el banco tiene ese dinero para prestarnos?:

  • Porque cuenta con capital y reservas: dinero de accionistas, inversores y beneficios acumulados de años anteriores. El capital ha sido emitido en forma de acciones, negociadas un mercado bursátil.
  • Porque cuenta con depósitos hechos por otras personas: otros ahorradores que obtienen rendimientos por el excedente de su dinero. La banca utiliza este dinero en depósito para sus propias operaciones.
  • Porque el banco también se financia: emite bonos y otros títulos de deuda para captar dinero. Esos activos son negociados en un mercado financiero, en el que intervienen intermediarios financieros.
  • Porque realiza operaciones en el mercado interbancario: presta y pide prestado a otros bancos.
  • Porque puede solicitar dinero al banco central: con unas condiciones diferentes a las operaciones realizadas con otra entidad bancaria, pero con un coste menor.

Resumiendo, detrás del banco hay todo un sistema que hace posible el poder financiarnos. Ahora bien, la financiación tiene un precio; así como el disponer dinero ahorrado puede procurarnos un beneficio. Con lo cual, el tipo de interés tiene también repercusión sobre los ahorros.

El banco nos cobrará un interés, al igual que paga intereses por sus operaciones de financiación (su margen de beneficios es la diferencia entre ambos tipos de intereses). En función de cómo se sitúen dichos intereses entre “mayoristas” financieros, nos pagarán más por nuestros ahorros o nos pedirán más por un préstamo de dinero.

El tipo de interés es el precio del dinero, el coste por disponer de liquidez. Es un beneficio para unos y un coste para otros. Pero, ¿Cómo se calcula? ¿Por qué se aplica? ¿Quién lo impone? ¿Cómo afecta a los ahorros? Todas estas preguntas son las que vamos a responder a continuación.

¿Por qué se aplica un tipo de interés?

Si nos solicitasen un dinero prestado, aun siendo una persona de nuestra confianza y teniendo pleno conocimiento de que dispone de solvencia para su devolución, corremos una serie de riesgos:

  • Dejamos de disponer de esa cantidad de dinero hasta su devolución. Este dinero puede generarnos rendimientos que dejamos de percibir.
  • El dinero pierde valor con el tiempo. Un euro prestado a día de hoy, al devolverlo en el plazo de un año, no será igual de efectivo, puesto que los precios de los bienes y servicios se incrementan y el poder adquisitivo se pierde.
  • Incluso siendo una persona de confianza y teniendo solvencia económica y moral, no está exenta de cualquier causa sobrevenida que le produzca una pérdida de su patrimonio e incumpla con sus obligaciones de pago. Es decir, el riesgo de no devolución, riesgo de insolvencia o riesgo de crédito siempre está presente.

Cuanto más amplio sea el plazo de devolución, mayor será la probabilidad de que se materialicen estos riesgos. En síntesis, podríamos catalogar a estos tres tipos de riesgos:

  • Riesgo de liquidez.
  • Riesgo de inflación.
  • Riesgo de crédito.

Para vencer a estos riesgos y conseguir que se preste el dinero se debe ofrecer un beneficio a cambio. Toda inversión se basa en la relación entre un riesgo y un rendimiento. El tipo de interés representa dicho beneficio, sin él no sería posible que se prestase dinero y el sistema financiero no funcionaría.

New Call-to-action

¿Cómo se calcula el tipo de interés?

Básicamente, el tipo de interés a aplicar se calcula en función de los riesgos descritos. Cuanto mayor sea el riesgo, mayor debe ser el rendimiento esperado. El plazo hasta su devolución también influye (se llama “riesgo de duración”).

Sin embargo, tenemos que partir de una mínima tasa de interés de referencia: Los bancos centrales son los dictadores de este suelo de tipos de interés (tipos de interés oficiales o de referencia). En función del nivel al cual impongan esta tasa, se aplicarán mayores o menores intereses posteriormente en los mercados, hasta llegar a nosotros.

Un banco central de un país desarrollado suele tener un objetivo primordial: Mantener la estabilidad de los precios. Dicho de otro modo, controlar la inflación.

Por ejemplo, la primera razón de ser del Banco Central Europeo (BCE) es mantener la inflación interanual en cotas cercanas al 2% (sin que llegue a esta tasa). Quiere decirse que el BCE utiliza las herramientas de política monetaria a su alcance para que el crecimiento de los precios se encuentre en dicha tasa. Los tipos de interés que aplica por las operaciones de crédito o depósito a los bancos comerciales son una de estas herramientas monetarias.

Si el BCE observa que la inflación se dispara, subirá los tipos de interés oficiales para reducir el crédito y, de esta manera, enfriar la economía.

Sucedería lo contrario si la inflación baja más de lo previsto (entrando en riesgo de deflación) y es necesario fomentar la actividad económica. En este caso, el BCE debe bajar los tipos de interés para que los bancos comerciales puedan solicitar más dinero a un menor coste y se reactive la economía con esta inyección monetaria.

En síntesis, podríamos resumir que, en términos básicos, la inflación marca los tipos de interés oficiales. A su vez, la situación económica, los factores geopolíticos y sociales determinan el crecimiento de los precios.

¿Es el banco central la única fuente de dinero del sistema financiero?

No exactamente: Se trata de la fuente original y supone la más directa y barata. No obstante, es posible obtener liquidez en los mercados financieros, negociando activos y dinero en efectivo (en el mercado monetario).

Los bancos comerciales acuden al banco central para realizar depósitos y pedir dinero prestado y les cobra u ofrece un tipo de interés que el mismo decide (en función de las causas expuestas), solicita garantías e impone los plazos. Quiere decirse que es el banco central es el que impone las todas las condiciones.

Con fines de poder realizar operaciones más flexibles (a plazos diferentes, con menores garantías y dónde se pueda negociar de tú a tú) los bancos se prestan dinero entre ellos, en el denominado “mercado interbancario”. El tipo de interés que se aplican entre ellos suele ser el impuesto por el banco central (el tipo de interés de referencia) más un pequeño diferencial. Según sea la solvencia de los bancos, la confianza que se tengan entre ellos y la confianza en las condiciones económicas, el diferencial aplicado será mayor o menor.

Podríamos afirmar que es el banco central el que pone en funcionamiento la maquinaria, estableciendo un mínimo según se encuentre la inflación. Después, el propio sistema financiero, influenciado por las condiciones económicas, la solvencia de las instituciones y la confianza en el sistema (todo lo relativo al riesgo de crédito) lo va ajustando, aplicando diferenciales a este tipo de interés de referencia.

¿Cómo afecta el tipo de interés a tus ahorros?

Para saber cómo el tipo de interés afecta a tus ahorros, debes conocer qué tasa aplica el banco central (en nuestro caso el BCE), cuáles son los tipos de interés en el mercado interbancario para saber el tipo de interés a corto plazo (Euríbor, en nuestro caso).

Las políticas sobre tipos de interés que impone el Banco Central Europeo no son ningún secreto. Generalmente, cuando se va a producir una alteración en el precio del dinero se le suele dar bastante difusión mediática varios meses antes. Además, los precios de los activos en los mercados financieros y monetarios lo van descontando antes de que se produzca.

El Euríbor es un índice de referencia, una media de las operaciones que realizan los bancos en el mercado interbancario, para préstamos a corto plazo (se calcula a distintos plazos, el plazo máximo es de un año). Su difusión es pública.

Para los productos de renta fija, en los cuales también puedes invertir tus ahorros, se fijan los intereses a pagar en una subasta de emisión. Los inversores suelen exigir un rendimiento acorde a cómo se encuentren los tipos de interés a corto plazo, más un diferencial por el horizonte temporal más dilatado de vencimiento y otro por el conocido riesgo de solvencia; que, como ya sabemos, dependerá en gran medida de las previsiones económicas (factores externos) y la situación crediticia del emisor (factores internos).

En cuanto a los activos de renta variable, los dividendos a repartir suelen tener incorporada una prima de rentabilidad sobre los bonos, obligaciones, pagarés u otros activos de renta fija. Esto se debe a que son instrumentos financieros con mayor riesgo (incertidumbre en cuanto a los beneficios, mayor volatilidad de los precios, no tienen vencimiento y, en caso de insolvencia, los accionistas son los últimos en cobrar). Precisamente, esta prima de rentabilidad que tienen las acciones sobre los títulos de renta fija es denominada “prima de riesgo”.

De modo que, si te preguntas cómo afecta el tipo de interés a tus ahorros, la respuesta es: directamente y en un alto grado. Bien se trate de un depósito bancario, de inversiones en renta fija, renta variable la tasa de interés es un elemento a tener en consideración, puesto que es un factor clave para determinar la rentabilidad de las inversiones.

A la hora de ofrecer rendimientos, bien sea mediante intereses o dividendos, se tienen en cuenta las tasas de interés que existen en el mercado interbancario (a corto plazo) y los productos de renta fija (intereses a largo plazo).

Cuanto mayor sea la inflación y las previsiones de la misma de cara al futuro, mayor será el tipo de interés exigido por los inversores; para evitar que el dinero prestado no pierda valor. Además, debemos tener presente las condiciones económicas externas y solvencia del emisor o prestatario. El tipo de interés, junto con la inflación, es un elemento que todo inversor debe tener presente, porque afecta a tus ahorros.

form-7-claves
mm
Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas.Juan Puente
Posts recientes

Buscar