Factores y sucesos que alteran el mercado de valores
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Cualquier semana del año, seleccionada al azar, demuestra la tesis que siempre hay más de un factor o suceso responsable del comportamiento del mercado de valores. Es por ello que, como hemos hablado en otras ocasiones, es sumamente complicado encontrar ese “momento” ideal para entrar o salir, y por lo que una estrategia de inversión a largo plazo o tomando un índice de referencia acaba dando mejores frutos (y menos preocupaciones sobre el día a día y el “y si…?”, dos de las palabras más poderosas del lenguaje humano).

Partimos de la premisa de que los mercados de valores son volátiles. Las razones determinadas por las que las acciones suben y caen puede ser complejas y a menudo se escapan a la gran mayoría de observadores.

El precio de ciertas acciones se puede ver afectado por una serie de factores o sucesos directamente relacionados o quizá de la forma más sutil e indirecta, mientras que el precio de otras acciones se mantiene impávido a esos sucesos pero es extremadamente sensible a otros factores políticos o económicos.

Factores internos y externos

Un punto importante a recordar cuando se invierte, y que se remarca constantemente en publicaciones de prestigio como Bloomberg, es que existe una empresa detrás de cada acción, y que siempre hay una razón -o más de una- por la que las empresas (y sus acciones) actúan de la forma en que lo hacen.

Algunos de esos factores, pues, son decisiones internas, incluyendo fusiones y adquisiciones pero también las presentaciones de resultados o de ejercicios, la suspensión de dividendos, el desarrollo de productos o servicios, la contratación o despido de altos cargos, y cualquier polémica pública relacionada.

También hay factores exógenos, como los sucesos a nivel nacional e internacional. Los precios de las acciones de una compañía y del mercado de valores en general pueden verse afectados por toda clase de acontecimientos mundiales y, en los últimos años, por declaraciones y noticias (verídicas o fake news, por desgracia).

Un ejemplo de esto son las recientes declaraciones del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acerca de los aranceles al acero y al aluminio, y sus consiguientes tuits sobre los beneficios de una guerra comercial: el mercado reaccionó con un pico de ventas.

En ese sentido, es un hecho en el mercado financiero que al hablar de sucesos nacionales o internacionales, el foco de atención está siempre puesto en mayor o menor medida en el comportamiento del mercado financiero de Estados Unidos, ya que este país es el eje central de la mayoría de las operaciones en el negocio bursátil o de divisas. Así pues, los negocios de inversión en este país, que afectan a inversores de todo el mundo, pueden verse influenciados en su comportamiento por diversos sucesos ocurridos en otros países.

De esta forma, un cambio de mandatario en una nación con cierto nivel de influencia o productividad, bien sea por elecciones, hechos violentos o fallecimiento de reyes, jeques u otros, puede provocar movimientos en los precios de los activos que se negocian en el mundo bursátil o de divisas. A su vez, acuerdos de índole comercial o cambios en la diplomacia y relaciones entre países, pueden mover la inversión o causar pánico.

New Call-to-action

Por supuesto, cabe mencionar las tasas de interés y los ajustes periódicos de, nuevamente, la Reserva Federal de Estados Unidos, pero también de forma notable por parte del Banco Central Europeo. Cuando las tasas de interés se elevan, muchos inversionistas venden o intercambian sus acciones de mayor riesgo por los títulos de crédito del gobierno, tales como los bonos del tesoro, para tomar ventaja de las tasas de interés más altas que reportan y para garantizar que sus inversiones estarán protegidas, pero las tornas pueden girarse rápidamente.

La tasa de cambio de moneda extranjera tienen un impacto directo sobre el precio y el valor de las acciones en el extranjero, y las modificaciones en las tasas de cambio aumentan o disminuyen el coste de hacer negocios en un país concreto, lo que afecta el precio de las acciones de cualquier empresa que haga negocios fuera del país.

La tasa de cambio es volátil a muchos factores por su propia cuenta, por lo que es doblemente un factor de influencia: a corto plazo, noticias y sucesos inmediatos son el principal catalizador, mientras que a largo plazo los movimientos se rigen por la oferta y la demanda y la paridad.

En conclusión

Invertir a largo plazo de forma estratégica no garantiza que dichos factores o sucesos que alteran el mercado no ocurran, desde luego, ni impermeabiliza la inversión realizada, pero está constatado que la volatilidad puntual (la llamada montaña rusa) no altera que el viaje lleve a buen puerto si se mira la imagen en su conjunto.

No sabes invertir y lo sabes
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Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas.
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