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Invertir en Oro: Guía de Ventajas, Opciones y Riesgos
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El oro, ese valioso metal amarillo. Un producto que desde tiempos inmemoriales ha servido como moneda de cambio y hasta hace relativamente poco tiempo era la base del sistema monetario internacional en Occidente.

La unidad monetaria de un determinado país estaba vinculada a la cantidad de oro que este poseía en las reservas de su Banco Central.

Los primeros billetes que aparecieron no eran más que cheques al portador para canjear por oro en un Banco Central. Los Bancos Centrales mantenían reservas para apuntalar la moneda emitida.

Este sistema se rompió con la Primera Guerra Mundial (ahí empezó todo, y finalizó definitivamente en julio de 1944 con los acuerdos de Bretton Woods) y ahora el sistema monetario funciona de una forma distinta. Sin embargo todavía hay monedas, como el Franco Suizo, que mantiene una fuerte relación.

A pesar que el Fondo Monetario Internacional, en su Convenio Constitutivo, prohíbe la adhesión de una moneda que esté respaldada por oro, este metal todavía sigue representando en la mente de los inversores la divisa por excelencia.

Además de todo esto, el oro es el metal más dúctil y maleable de todos y uno de los mejores conductores. No tiene muchos usos industriales, más allá de joyería y electrónica. Pero en realidad el oro, desde la época de los faraones egipcios, representa mucho más que un simple metal.

El mundo del oro

Antes de entrar de lleno en las inversiones en oro (del latín aurum), cabe la pena resaltar lo fascinante que resulta este mundo. Encierra misterios, leyendas de alquimistas, fortunas generadas, guerras y conquistas en aras de su posesión, historias de piratas y mapas de islas perdidas, mitos y verdades.

La historia del oro es indisoluble de la historia de económica de la humanidad.

Pero dejando a un lado la prosa y volviendo al mundo actual, solamente podemos concluir que el oro no es más que un mineral, y por consiguiente se extrae de la tierra mediante operaciones de minería. Ahora bien, todo hay que decirlo, es escaso, su extracción es complicada y es difícil encontrar nuevas minas.

Pero la verdadera diferencia que existe entre el oro y otro tipo de metales es la veneración que ha sentido la humanidad por él, quizá por su belleza y escasez. Este es el motivo por el que el oro representa un valor, porque a lo largo de los siglos la humanidad le hemos dado valor.

Se dice que los metales preciosos se formaron en la Tierra a raíz de una lluvia de asteroides cuando el planeta tan solo tenía 200 años de edad. Por consiguiente son materias primas “extra-terrestres”. Esto explicaría el por qué son bellos a nuestro entender y además son limitados en cantidad.

El petróleo, por ejemplo, es una materia prima en toda regla, proporciona energía. Ambos son mercancías, pero el oro no tiene mucha utilidad (obviando la joyería).

Aún así, los grandes bancos europeos y norteamericanos acumularon grandes cantidades de este metal hasta la década de los setenta del pasado Siglo XX. Qué duda cabe que representa un gran valor, así ha sido a lo largo de los siglos.

China, Australia, Rusia, Estados Unidos y Sudáfrica son los grandes productores mundiales (habría que incluir Canadá y Perú). Los mayores tenedores son los Bancos Centrales del todo el mundo (con Estados Unidos a la cabeza); además del Propio Fondo Monetario Internacional, que desde su creación en 1944 impone a sus miembros la aportación de un 25% de la cuota de suscripción en oro.

Su principal mercado es el New York Mercantile Exchange (NYMEX), también se negocia activamente en Londres (The London Metal Exchange o Intercontinental Exchange).

Es un activo muy líquido (el más líquido de todos los metales preciosos), cotiza en dólares por onza troy, medida imperial británica que equivale a 31,103 gramos.

Como se ha expuesto, el oro representa un valor, es una divisa más que una materia prima (commodity).

¿Por qué debería invertir en oro?

El oro no ofrece intereses, ni dividendos. Tan sólo se compra a un precio, se mantiene y posteriormente se vende a otro, ganando o perdiendo con la diferencia.

Entonces, ¿porqué tiene sentido invertir en oro? No se invierte en oro en sentido estricto, o bien se especula con oro o bien se mantiene en las carteras como una depósito valor.

Las ventajas que tiene el oro son principalmente valor y refugio. A pesar de que hemos dado unas connotaciones al respecto las vamos a explicar con más detalle.

Valor del oro

El oro tiene valor en el sentido de que se puede intercambiar por bienes y servicios como una divisa cualquiera, es un depósito permanente. La diferencia está en que no le afecta la inflación. Es un activo que no pierde valor.

Una divisa cualquiera está impresa por un determinado Banco Central que controla la política monetaria de un determinado sistema económico. Por consiguiente, el Banco Central está en disposición de imprimir más dinero. Al haber más dinero en el sistema económico este reduce su valor, es decir, se crea inflación.

Esta no es la única causa de la inflación, en realidad son múltiples. Esta medida de los Bancos Centrales de inyectar o retirar dinero en la economía se realiza con fines precisamente de controlarla. Aún así, la divisa emitida por este determinado Banco Central está expuesta a las condiciones inflacionarias.

Hay más inflación porque los precios suben y con una cantidad determinada de dinero tenemos menos poder adquisitivo. O lo que es lo mismo, el valor de la moneda disminuye. Por el contrario, el precio del oro aumentará a medida que lo haga la inflación. Al igual que un activo real (un bien inmueble por ejemplo)

De este modo el oro se convierte en una vacuna en contra de la inflación para nuestros ahorros. No se encuentra bajo el control de ningún Gobierno ni Banco Central, no está expuesto a ningún tipo de política monetaria.

Esta es una de las principales ventajas que tiene invertir en oro, proporcionar una cobertura contra las subidas inflacionarias: mantener el valor de nuestros ahorros.

Refugio en oro

Además el oro tiene otra función. Es un refugio natural, cuando la economía se hunde, cuando la sangre corre por los mercados financieros y los activos se desploman, los inversores buscan un valor seguro, algo que ha apuntalado la economía durante los siglos, el oro.

El oro inspira confianza, siempre sobrevive a los colapsos económicos. Una forma de tener a salvo el ahorro. Ante una gran crisis es la inversión más segura (o quizá la única segura).

Una acción o un bono pueden caer y no levantarse jamás, quedar sepultadas tras el derrumbe y  desaparecer convirtiéndose en simple papel.

Eesto nunca sucede con el oro. La humanidad confía demasiado en lo que representa. Ha sido los cimientos de sistemas económicos a lo largo de la Historia.

Tampoco hay que exagerar, cuando hablo del apocalipsis económico me refiero también a simples recesiones. Las recesiones son períodos naturales del ciclo económico. En estos períodos de recesión el oro actúa como activo refugio.

En cuanto a la fluctuación de sus precios en el corto plazo, simplemente vienen marcados por las condiciones de oferta y demanda, los movimientos de las reservas de los Bancos Centrales y sobre todo la cotización del dólar. Si el dólar cae, el oro sube: esto es una máxima.

Riesgos de invertir en oro

Como todo tipo de inversiones, el oro tiene también sus desventajas. La primera de ella se puede achacar a lo ya comentado anteriormente de que no ofrece ningún tipo de dividendo ni interés, su rentabilidad viene marcada por la diferencia entre el precio de compra y de venta.

Esto se puede traducir en grandes pérdidas en la operación, porque sus fluctuaciones son muy agresivas. Tiene una fuerte volatilidad; desde el 18 de diciembre de 2016 (fecha en la que marcó un mínimo relativo) hasta el pasado 8 de septiembre de 2017 (cuando hizo un máximo relativo y volvió a corregir) se produjo una revalorización de un 20,58%, en tan solo nueve meses.

Ahora imaginemos cómo serían las bajadas de precios. Normalmente las bajadas son más volátiles que las subidas, más rápidas (en todos los mercados). La última se produjo desde su máximo histórico en septiembre de 2011, cotizando en niveles cercanos a los 2.000 dólares por onza (1 de septiembre, 1.920,60 dólares por onza). El resultado fue que en un período de cuatro años y tres meses su precio descendió un 45,71%.

Y no es la única caída que este valor ha sufrido. Recordemos: 1915-1920, 1941, 1947, 1951-1966, 1974-1976, 1981, 1983-1985, 1987-2000.

Suele crearse una burbuja más o menos pronunciada en períodos de crisis. Tal es así que cuando los inversores vuelven a depositar la confianza en los mercados el precio del oro se desploma. La prueba de ello es esta última caída de 2011.

El oro tiene sus riesgos, en los mercados financieros no todo es blanco o negro.

Hay multitud de factores que influyen en el precio, no sólo la desconfianza y la inflación ya vistos determinan sus movimientos, sobre todo en el corto plazo. Las inversiones en oro pueden arrojar pérdidas si no se realizan con prudencia, más adelante daremos algunas claves. Pero sobre todo, hay que tener mucho cuidado con las burbujas y las fuertes oscilaciones que se producen en este mercado.

¿Cuáles son las opciones para invertir en oro?

Oro físico y certificados de oro

La forma más fácil y sencilla sin duda es comprar oro físicamente, en joyas o lingotes, y mantenerlo. Bien sea como valor de refugio o como especulación. Lo positivo de esta estrategia es que los precios se moverán con el precio de contado (spot), sin influir las distorsiones de los futuros financieros sobre el oro.

Ahora bien, hay que tener presente los costes de seguridad en su almacenaje. Además de los costes de la entrega, transporte y custodia si lo compramos en el mercado financiero directamente.

Existen fondos cotizados (ETF,s) cuyos subyacentes son lingotes almacenados en cámaras seguras. Tan sólo se deben comprar participaciones en los mismos. Pero después veremos las distintas estrategias con fondos, no quiero adelantarme.

De momento solo me limitaré a decir que se emiten certificados de oro y se pueden negociar. Esto es similar a invertir en oro físico.

Imaginemos una gran cantidad de lingotes de oro en una cámara acorazada. Los propietarios de ese oro, normalmente bancos, emiten certificados que acreditan la propiedad de una parte que deseamos comprar en lugar de darnos el oro físicamente. Los certificados representan la propiedad y por consiguiente se pueden comprar y vender, dotándolos de este modo de una liquidez relativa.

Suelen emitirlos bancos alemanes y suizos, son una forma de comprar oro físico que nos recuerda a los primeros billetes que existieron. Sin embargo, a la hora de comprar o vender estos documentos debemos ser precavidos con el riesgo de contrapartida, puesto que se trata de un mercado no organizado.

A no ser que compremos el certificado directamente al banco emisor que normalmente nos ofrecerá ciertas garantías, su compraventa puede resultar un fraude directamente o puede darse una situación de imposibilidad de la contraparte de incumplir.

Es un mercado OTC (Over The Counter), un mercado no organizado, sin una agencia que vele por el buen funcionamiento (como la Comisión Nacional del Mercado de Valores) ni una cámara de compensación que elimine el riesgo de contrapartida. Esto se debe tener muy presente.

Asimismo, al tratarse de un mercado no organizado y descentralizado, la liquidez se resiente mucho.

Futuros sobre oro

Otra forma de invertir en oro, más especulativa, es acudir al mercado de futuros. Los futuros sobre el oro se negocian en el Commodity Exchange (COMEX). Este mercado se fusionó con el NYMEX y ahora es una división del mismo.

Los futuros sobre oro (“GC” es su signatura o ticker) representan uno de los mercados más líquidos y activos del mundo. Cada contrato equivale a 100 onzas troy. Hay que reseñar que este contrato se liquida por entrega física. No por diferencias de precios.

Lo positivo de los futuros es que se pueden tomar posiciones tanto largas como cortas con la misma facilidad. De esta forma se puede especular con las subidas o las bajadas en el precio. Los futuros son instrumentos financieros derivados que están apalancados por su propia naturaleza, esto puede ser una ventaja y un gran riesgo a su vez.

Son mercados complejos, requieren análisis muy minuciosos. Si los movimientos del oro al contado (en el mercado spot) son violentos no quieran imaginar lo que significa el trabajar con apalancamientos y márgenes.

Sin duda alguna, el operar con futuros debe quedar reservado a inversores con una amplia experiencia. Las pérdidas pueden ser enormes. Lo mismo es aplicable a otros instrumentos derivados como las opciones financieras.

Acciones para invertir en oro

Hablamos de acciones de empresas mineras, dedicadas a la extracción de metales, lógicamente.

Suelen tener una fuerte correlación con los precios del oro. Ahora bien, entran en juego en esta clase de inversiones los factores propios de la renta variable, como los datos fundamentales de la compañía en cuestión, la situación del mercado en general, etc.

Existen fondos de inversión que invierten su patrimonio en compañías mineras de oro. Se hablará con más detalle de las estrategias con fondos (cotizados y tradicionales), por el momento me basta decir lo interesantes que resulta el poder diversificar la inversión entre compañías que operan en todo el mundo y en distintos segmentos del sector de la minería del oro.

De este modo se diluyen los riesgos individuales propios de una empresa. Quedando la esencia pura de la inversión, la correlación existente entre estas empresas y los precios del oro.

Fondos como LO FUNDS – WORLD GOLD EXPERTISE SIST. HDG. Denominado en euros y compuesto por entre 50 y 70 empresas de minería de pequeña capitalización en todo el mundo. Con una revalorización en lo que llevamos de año de un 4,06%. En 2016 obtuvo un 48,85% de rentabilidad.

Existen una amplia gama de fondos de inversión de este tipo, como por ejemplo:

  • BGF WORLD GOLD.
  • AMUNDI CPR GLOBAL GOLD MINES FHE CAP.
  • BLACKROCK GLOBAL FUNDS – WORLD GOLD FUND

Ahora bien, no hay que olvidar que la rentabilidad de estos fondos depende del precio al que cotice el oro y sus oscilaciones. Es su objetivo.

En cualquier caso son la mejor forma de conseguir una diversificación de una cartera correlacionada con el oro.

Fondos de inversión cotizados (ETF,s)

Es una de las opciones más populares que existen. Se trata de una operación similar a la realizada con los certificados de oro, solo que esta vez no nos encontramos en un mercado OTC, por tanto el riesgo de contrapartida queda drásticamente reducido, incluso eliminado.

Si un fondo de inversión (tradicional o fondo cotizado), en el peor, del peor, del peor, de los casos quebrase, siempre quedará el Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN) para indemnizar al inversor (hasta 100.000 euros). Pero antes de que esta situación se vislumbre en el horizonte, la Comisión Nacional del Mercado de Valores está para velar por la transparencia y buen hacer de los fondos de inversión. El riesgo de contrapartida con fondos de inversión es nulo.

Los fondos cotizados exponen su patrimonio al oro, puede ser físico, operaciones en el mercado de spot (contado), puede ser a través de futuros u otros derivados; o bien mediante exposición en acciones de empresas mineras. Todas las opciones están a disposición del inversor a través de estos instrumentos.

De esta manera las estrategias mostradas son mucho más accesibles, fáciles y económicas para un inversor medio. Son un gran instrumento para realizar inversiones con oro a cualquier plazo.

Puede optarse por aquellos más tradicionales como el  ETFS PHYSICAL GOLD cuyo patrimonio está expuesto a oro físico. O si se prefiere, el ETFS Physical Swiss Gold Shares con lingotes subyacentes almacenados en una cámara en Suiza.

Si lo que se pretende es utilizar el apalancamiento y las posiciones más especulativas pueden optar por el POWERSHARES DB GOLD FUND, basado en futuros sobre oro.

De la misma forma que existen fondos cotizados inversos, los cuales toman posiciones cortas y se puede especular con las caídas del precio. Por si esto no fuese poco hay ETF,s apalancados.

Las opciones son infinitas. Existen el GOLD MINER ETF y el GOLD EXPLORERS ETF entre otros con exposición a acciones de empresas dedicadas a la extracción de oro.

Sin embargo los fondos cotizados tienen una exposición al precio del oro de prácticamente el 100% de su cartera.

En este punto conviene recordar que la diversificación es una de las mejores armas para reducir el riesgo a un determinado activo individual. Para ello, puede recurrirse a los fondos de inversión tradicionales.

Los fondos de inversión y el oro

No menos interesante que las estrategias mostradas con los fondos cotizados resultan las utilizadas por los fondos de inversión tradicionales. Pudiendo llegar a ser incluso superiores porque entra en juego un matiz:

“En los fondos cotizados todas las estrategias son correctas pero presentan un pequeño inconveniente: su exclusiva exposición a un solo mercado”.

Es conveniente tener una parte de nuestros ahorros en oro, pero no olvidemos que su precio también decrece. Por consiguiente debemos diversificar con otros activos.

Los fondos tradicionales solventan la situación, son productos diversificados por naturaleza, en la construcción de sus carteras tienen en consideración una amplia gama de activos financieros, pudiendo el inversor de este modo escoger fondos con un mayor o menor porcentaje de exposición al metal precioso.

Estrategias de invertir en oro con fondos

Pongamos unos ejemplos. Pueden tener una exposición al oro y a su vez a la renta variable, creando así una estrategia con dos mercados que presentan una correlación inversa. Similar a lo que se denomina una “estrategia de pares”.

Otra estrategia pudiera ser, tratándose de un fondo de renta fija o mixto, incluir un porcentaje de oro en su cartera como cobertura del riesgo de inflación, tan dañino para la renta fija. De este modo si la inflación se incrementa, se evitará un movimiento adverso brusco en el valor liquidativo de las participaciones en casos de una subida inflacionaria.

En este caso el oro actúa como cobertura de la cartera de renta fija.

Existen fondos que realizan una cobertura de sus inversiones mediante instrumentos derivados como los futuros, pueden negociar derivados cuyo subyacente sea el oro para potenciar sus inversiones o como cobertura ante los riesgos de mercado. Los gestores profesionales que manejan un fondo tienen sobrada capacidad para operar con estos productos, cosa que para el inversor medio supone un riesgo elevado.

Existen en el mercado infinidad de fondos que incorporan oro u instrumentos derivados de oro a sus carteras, como cobertura o como instrumentos de gestión.

En definitiva, las estrategias con fondos de inversión tradicionales en cuanto a oro se refiere pueden ser similares a las vistas con los ETF,s, con la diferencia que se goza de una mayor diversificación, reduciendo así el riesgo de mercado que pueden llegar a tener las inversiones exclusivas en oro.

Caso de éxito invirtiendo en oro

Un ejemplo, el SHARE – GOLD USD; este fondo, con la ruptura de la tendencia bajista del oro que se produjo, consiguió una rentabilidad de nada menos que un 82,39% el año pasado.

Tiene capacidad para utilizar instrumentos derivados para una gestión eficaz de su cartera y, cuando sus analistas observaron el giro del mercado al alza, utilizaron complejas estrategias con futuros y apalancamiento para conseguir una rentabilidad anual de este calibre.

Por lo demás, su política inversora se podría resumir de la siguiente forma. El fondo tiene dos tercios de su cartera en renta variable (empresas energéticas y mineras), el tercio restante lo gestiona con eficacia para tomar coberturas en momentos necesarios o bien realizar inversiones agresivas cuando se dan las condiciones de mercado favorables. Con derivados si es preciso.

Con esta brillante estrategia se convirtió en el fondo más rentable de 2016, encabezando una lista de diez fondos en la cual los nueve primeros tenían una característica en común: invierten en oro. Todos ellos alcanzaron rentabilidades superiores al 80% el año pasado.

El oro y el Bitcoin

Sólo se me ocurre añadir que si estás usando activos invertidos en Oro para disminuir la volatilidad de tu cartera como lo hacen grandes gestores, podrías pensar que otra manera de lograr el mismo efecto pueden ser los nuevos fondos invertidos en Bitcoin, que no guardan correlación con la renta variable.

Y es que no hemos tratado los fondos de inversión en activos tan similares al oro como son las criptomonedas. Es susceptible de aplicar las mismas estrategias expuestas con fondos de inversión sustituyendo un activo por otro.

Los fondos de inversión cuyo subyacente es el Bitcoin son uno de los productos ideales, como cobertura y depósito, pudiendo a través de estos instrumentos posicionarnos largos, cortos e incluso apalancados.

Lo cierto es que las criptomonedas se están convirtiendo en un serio competidor del oro debido a que tampoco están bajo el control de políticas y gobiernos.

¿Podrá ser un activo sustitutivo del oro?, ¿Será la principal moneda?

Sólo el tiempo lo dirá. pero lo cierto es que se está produciendo una revolución con estas nuevas divisas y los fondos de inversión comienzan a incorporarlos a sus carteras.

Conclusiones de invertir en oro

En resumen, el oro ha sido la base del sistema monetario. Es un activo refugio que no pierde valor con la inflación.

El mantener oro en nuestra cartera de inversiones es interesante como depósito de valor. Por el contrario, si lo que se pretende es ganar rentabilidad con el oro, el asunto se complica. El mantener oro en una cartera correctamente estructurada y diversificada puede ofrecernos ambas cosas.

Las inversiones directas en oro pueden ser interesantes. Pero como se ha podido observar, es un activo peculiar, se encuentra a medio camino entre una divisa y una materia prima.

Si a esto le sumamos su fuerte volatilidad, porque en realidad también es objeto de especulación (recordemos que los futuros sobre oro es uno de los mercados más líquidos), tenemos en la coctelera un activo que merece ser gestionado por un equipo profesional.

Si sumamos todo: diversificación y gestión profesional, ¿qué tenemos?

Un fondo de inversión.

Los fondos de inversión son muy buenos vehículos para gestionar la inclusión de oro a nuestras carteras inversoras de la forma más eficaz y correcta.

No sabes invertir y lo sabes
mm
Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas.
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